jueves, 8 de febrero de 2007

Campañas de responsabilidad social empresaria de Fargo y DaimlerChrysler


La empresa automovilística DaimlerChrysler y la compañía de alimentos Fargo de Argentina, en colaboración con la organización 'Voces y Ecos', han organizado un programa que pretende comunicar valores positivos a través de diferentes campañas entre las que destaca 'Comuniquemos Valores', un proyecto que pretende concienciar a los ciudadanos sobre la importancia de ser solidarios y respetuosos con el Medio Ambiente.

Esta acción en alianza aprovecha el rol socializador de los distintos medios de comunicación para transmitir mensajes positivos y constructivos. "Comuniquemos Valores" se propone generar conciencia sobre la importancia de ser solidarios, sinceros, respetuosos, de amar y de comprometerse con el otro. Esta primera campaña resalta el valor del compromiso a través de un paralelismo construido entre uno de los temas de Responsabilidad Social Empresaria (RSE) de DaimlerChrysler – la educación vial- y la idea de responsabilizarse por cómo conducir, no sólo el auto, sino también la vida de cada uno.La campaña "Comuniquemos valores" realizada en conjunto entre Voces y Ecos y el Programa de Voluntariado Corporativo de DaimlerChrysler se propone generar conciencia sobre la importancia de "no colgarse" (léase: no olvidarse) de ser solidarios, sinceros, respetuosos, de amar y de comprometerse con el otro. El medio elegido fue la vía pública –200 afiches- con el objetivo de llamar la atención a las personas que circulan distraídas o atareadas en los transportes públicos de Capital Federal. Esta primera campaña resalta el valor del compromiso a través de un paralelismo construido entre uno de los temas de Responsabilidad Social Empresaria (RSE) de DaimlerChrysler – la educación vial- y la idea de responsabilizarse por cómo conducir, no sólo el auto, sino también la vida de cada uno.Fargo y Voces y Ecos tienen como meta transmitir un mensaje que promueve el valor del respeto a través de un medio de comunicación no tradicional: 500.000 manteles individuales ubicados en los bares y restaurantes de la Costa, Mendoza, Córdoba y Gualeguaychú. De enero a marzo los individuales se verán en la costa atlántica (Mar del Plata, Pinamar, Valeria del Mar y Villa Gessel), mientras que el resto de año se distribuirán en las otras plazas del interior del país."Buscamos involucrar a las empresas para trabajar sus temáticas eje de Responsabilidad Social Empresaria (RSE) en el campo de los medios de comunicación, porque nuestra misión apunta a aprovechar la riqueza formadora que tienen los medios y a transmitir a través de ellos mensajes valiosos y creativos que movilicen a las personas", asegura Gianina Michelotti, gerente de Relaciones Institucionales y Comunicación de Voces y Ecos.

lunes, 5 de febrero de 2007

Apoyo de la CEPAL a proyecto de responsabilidad social empresaria en Buenos Aires

Se trata de un reconocimiento a la iniciativa de la diputada Adriana Cudós. El mismo apunta a que las empresas conformen un “balance social”. En éste debe quedar plasmada la actitud y actividades específicas de la empresa en el marco de la sociedad donde se desenvuelve, en temas de importancia para el desarrollo sustentable. Se espera que el proyecto sea tratado próximamente en la Cámara Baja bonaerense.

Algunos meses atrás la diputada bonaerense Adriana Cudós (FPV-Segunda sección electoral) ingresó en la Cámara Baja un proyecto de ley tendiente a establecer y promocionar en territorio bonaerense la Responsabilidad Social Empresarial, como un objetivo específico de las PyMEs tendiente a que –paralelamente al establecimiento de un "balance económico-financiero" (que deben conformar por ley las empresas) del que se desprende la utilidad en materia de dinero–, se proceda voluntariamente a conformar un "balance social".

En el mismo debería quedar plasmada la actitud y actividades específicas de la empresa en el marco de la sociedad donde se desenvuelve, en temas de gran importancia para el desarrollo sustentable tales como el compromiso con el medio ambiente, las relaciones laborales intraempresa y la colaboración en materia del compromiso social asumido, entre otros tópicos que se evalúan en ese "balance social" previsto en la aludida iniciativa legislativa.

Conforme al proyecto, el Centro de Estudios para América Latina (CEPAL), organismo vinculado a las Naciones Unidas, envió un comunicado a la Cámara de Diputados de la Provincia con la firma de Georgina Núñez Reyes –encargada del seguimiento de la iniciativa de responsabilidad social empresarial "Global Compact" de Naciones Unidas–.

En la misiva manifiestan que ese organismo “junto con CEPAL Argentina, apoyamos (durante el 2004 y 2005) el lanzamiento y adhesión de empresas argentinas a la iniciativa de responsabilidad social, denominado ‘Global Compact’, o Pacto Global, y nos interesa sobremanera seguir profundizando en la medición de la RSE (Responsabilidad Social Empresarial), el diseño de indicadores de desempeño y de metodologías contables para la generación y registro de información relevante de las empresas, por ello manifestarle nuestro interés en la propuesta de ley de Promoción de la Responsabilidad Social Empresarial, iniciativa dirigida a la provincia de Buenos Aires, que usted promueve y que contiene los elementos centrales para la medición de la RSE a nivel local".

Sin lugar a dudas, este apoyo desde el CEPAL constituye un importante sostén para el proyecto de ley, que será tratado próximamente en el ámbito de la Comisión de Industria y Minería de ese cuerpo, donde se encuentra actualmente, y se buscará contar con el despacho favorable que posibilite la ulterior aprobación por la Cámara Baja bonaerense, y de este modo pueda seguir su paso hacia su implementación efectiva.
Fuente: Agencia NOVA

lunes, 8 de enero de 2007

Responsabilidad Social Empresaria y Comercio Justo

La solidaridad empieza a ser negocio. En un artículo publicado por el diario español el Pais, se hace referencia a que once grandes superficies españolas han incorporado estos productos de comercio justo –es decir, los que aseguran que los trabajadores de países pobres que los han hecho cobran un salario justo– a más de mil supermercados. El motivo: los compradores están cada vez más interesados por el consumo solidario. La venta de este tipo de productos se ha duplicado en los últimos cinco años en España. El Parlamento Europeo aprobó hace unas semanas una resolución en la que pedía a los países su apoyo a esta clase de comercio. Los artículos de comercio justo han salido de las tiendas especializadas –un total de 95– y su llegada a tiendas tradicionales y grandes superficies, entre otros factores, ha duplicado su venta en los últimos cinco años. El consumidor cada vez lo tiene más fácil para adquirir cerca de casa, un poco más caros, café, chocolate o bombones producidos por trabajadores de países pobres que han mejorado con ello su calidad de vida. Los productos de comercio justo son los que aseguran que los productores de los países pobres que los han hecho han cobrado un salario digno, que se han cumplido sus derechos como trabajadores, que fomenta el acceso de las mujeres al trabajo y que durante el proceso se ha respetado el medio ambiente. Estos artículos están presentes en más de mil puntos de venta de los supermercados Eroski, Alcampo, Carrefour y Champion, en toda España; en Cataluña, en Caprabo, Bonpreu, Sorli-Duscau, Condis y Consum; en el País Vasco, en Ercoreka y, en Baleares, en Mercat, según un informe de Intermón Oxfam. Esta es una de las ONG que forman parte de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo –CECJ– que, creada en 1996, reúne a 35 asociaciones y tiendas. “Una de cada cuatro personas sabe lo que es el comercio justo, nuestro objetivo es que se conviertan en cuatro de cada cinco”, asegura Fernando Contreras, uno de los responsables de Intermón Oxfam y vicepresidente de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo. Es fundamental, continúa, acercar estos artículos a las tiendas tradicionales para intentar que los compradores lo tengan más fácil y poder crear así “una red estable de distribución”. El año pasado se vendieron en el mundo productos de comercio justo por valor de 1100 millones de euros, según la Organización Internacional del Sello de Comercio JustoFairtrade Labelling Organisation International— y el Parlamento Europeo aprobó el mes pasado, por amplia mayoría, una resolución para “fomentar y promover” este tipo de comercio desde las políticas, mediante el incremento del apoyo público al sector. En España las ventas ascendieron a 13,8 millones de euros, más del doble que en 2000, según la ONG Setem. Algunos organismos públicos dan ejemplo, entre otros, el Senado, cuya cafetería sirve café de comercio justo desde hace dos años.
Además, las tiendas especializadas se han incrementado hasta 95 –en 2000 eran 60–. “Se trata de distribuir y acercar los productos en los lugares donde se venden”, explica Fernando Contreras respecto de la política de Intermón de ofrecerlos en grandes superficies.“Cada vez más gente reclama productos de comercio justo en los supermercados –asegura– y la nuestra es en algunos de ellos la cuarta marca de café en sus porcentajes de ventas.” Contreras subraya que la diferencia de precio es pequeña: 1,45 euro el café convencional, frente al 1,65 el de comercio justo. “Se están introduciendo productos de cuidado corporal, como crema hidratante, en alimentación ofrecemos cada mayor variedad, con té o arroz, y en artesanía (que genera el mayor volumen de ventas) ofrecemos unos 5 mil artículos”, asegura Contreras. Una de las grandes críticas que se lehace a esta oferta es que suele ser más cara que el resto, según admite la CECJ, ya que se trata de que el productor cobre un sueldo digno, que tenga unas condiciones de trabajo aceptables, además de ofrecerle formación.

“Sin embargo, el aumento de las ventas nos ha permitido bajar los precios en los últimos años”, asegura Javier Fernández, director de la importadora de comercio justo Copade. Y pone un ejemplo propio: una mesa de comedor, de 90 centímetros por 1,40 metro, con un certificado de calidad y de respeto al medio ambiente avalado por Adena y Greenpeace, costaba hace tres años 1115 euros, y hoy cuesta 890. Un paquete de café de comercio justo puede costar unos 2 euros, y cualquier otro, 90 céntimos, pero “se trata de productos de muy alta calidad, artesanos en muchos casos, así que habría que compararlos con los artículos que se venden como delicatessen y, en ese caso, son incluso más baratos”, asegura Carlos Céspedes, coordinador de tiendas de la importadora Ideas, una de las principales en España junto a Intermón Oxfam. “Pero lo más importante es que, aunque cuesten más, tienen beneficios por otro lado, ya que están ayudando a mejorar la situación de trabajadores de los países pobres, abocados a la miseria por el comercio tradicional”, añade.El año pasado se creó en España un sello de garantía para los productos de comercio justo. Para una parte de las organizaciones que forman el tejido español de comercio justo, este sello implica pervertir sus valores. Sobre todo, porque ha concedido el sello en otros países a grandes multinacionales–-Nestlé, en Reino Unido, o McDonald’s, en Suiza–, que no tienen nada que ver, consideran, con el comercio justo.Entre las organizaciones en contra del sello se encuentra la ONG Sodepaz. Desde la Coordinadora Estatal de Comercio Justo aseguran que la gestión española del sello es “totalmente independiente” y que todos los productos con el certificado español garantizan los requisitos de este tipo de mercado, afirma el presidente de la coordinadora, Eduardo Sánchez. El conflicto del sello entronca con el de la conveniencia de vender estos productos en las grandes superficies. “¿Qué tipo de conocimiento sobre el Comercio Justo crearán las grandes superficies? Seguro que no hablarán de sus responsabilidades y las de sus principales proveedores en la ruina de millones de agricultores”, dijo Sodepaz en un comunicado conjunto con otras organizaciones.

domingo, 7 de enero de 2007

Repsol YPF recibió premio por responsabilidad social

La Cámara Española de Comercio entregó su tradicional “Premio a la Labor Social” a la empresa Repsol YPF.
El secretario de Políticas Sociales y Desarrollo Humano, Daniel Arroyo, el Embajador de España, Carmelo Angulo Barturen y el presidente de la Cámara Española de Comercio, Dr. Guillermo Ambrogi, estuvieron a cargo de la entrega del premio.
El comité electoral de la CECRA seleccionó a Respol YPF por sus importantes y trascendentes actividades vinculadas con la responsabilidad social empresaria. Sus proyectos en esta área ocupan a setecientos empleados y 217 organizaciones no gubernamentales, con más de cuarenta mil beneficiarios.
Entre sus programas se destacan las becas de estudio y formación laboral en oficios, las becas para jóvenes de comunidades rurales patagónicas y el programa de capacitación con el Instituto Nacional de Educación Técnica para establecimientos educativos.